Géneros literarios

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Géneros literarios

Géneros literarios, técnicas expositivas singulares, ligadas a ciertas leyes de forma y contenido de carácter histórico o no a las que se someten las obras literarias.

La primera clasificación de los géneros literarios pertenece a Aristóteles, quien los redujo a tres: épica, lírica y teatro. El primero ha extendido su significado, al incluir la novela, a la noción más amplia de narrativa. Pero el género, entendido como conjunto de constantes retóricas y sígnicas o semióticas que identifica y reúne a varios textos, se va conformando históricamente. Por tanto, resulta muchas veces difícil fijar rígidamente los límites entre lo propiamente narrativo o épico-narrativo, lo lírico o poético y lo dramático o teatral.

Dentro de cada género surgen subgéneros o géneros menores, algunos de ellos sólo válidos en ciertos momentos históricos. Existen, por otra parte, novelas líricas (Gabriel Miró), poemas narrativos (desde los romances noticieros a la poesía coloquial contemporánea o la misma recuperación contemporánea de la épica en Ómeros de Derek Walcott), poesía que recurre al ingrediente de la teatralidad (y así lo ha estudiado Jenaro Talens en el Libro de Buen Amor), intersección entre los géneros (del Ulises de James Joyce a Larva de Julián Ríos). La clasificación aristotélica, por otra parte, no toma en cuenta el ensayo, en el que se desarrollan y argumentan ideas: para algunos, en él se da un contacto directo entre autor y lector; para otros, puede analizarse como un relato (histórico, médico, psicológico u otros) en el que el autor se traslada a un yo (observador u omnisciente) que demuestra una hipótesis determinada.

La teoría del discurso permite también distinguir entre los diversos géneros: poético, narrativo, dramático, ensayístico y sus combinaciones posibles. Nos sale al paso una definición humorística del escritor guatemalteco Augusto Monterroso: “La vida no es un ensayo, aunque tratemos muchas cosas; no es un cuento, aunque inventemos muchas cosas; no es un poema, aunque soñemos muchas cosas. El ensayo del cuento del poema de la vida es un movimiento perpetuo; eso, eso, un movimiento perpetuo”.