Que son los adjetivos indefinidos

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Indefinidos

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INTRODUCCIÓN

Adjetivos indefenidos

Indefinidos

Los adjetivos indefinidos limitan la significación del sustantivo pero sin precisarla con exactitud. Los pronombres indefinidos aluden vagamente a personas o cosas o expresan alguna noción que cuantifica.

Corbis

Indefinidos, determinantes, pronombres y artículos que no tienen término definido.

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DETERMINANTES Y PRONOMBRES

Los adjetivos y pronombres indefinidos señalan con imprecisión la naturaleza, el número, la cantidad o el grado de los sustantivos a los que acompañan o aluden.

2.1

Forma

En español son:

Determinantes: un, algún, ningún, cualquier, cierto, mismo, propio, mucho, poco, tanto, todo, demasiado, diverso, otro, harto, varios, bastante, tal, cada, más, menos, demás.

Pronombres: alguien, nadie, cualquiera, quienquiera, otro, algo, nada, alguno, ninguno.

Los indefinidos, además de formas de género masculino y femenino, poseen otras de género neutro, unas veces diferenciadas del masculino: algo, nada, y otras igual a la de éste en singular: uno, otro, poco, mucho, demasiado, todo.

Uno, cuando funciona como determinante masculino, adopta la forma un, al igual que cuando precede a un sustantivo femenino que comienza por a tónica, se escriba ésta con hache o sin ella: un alma. El pronombre mantiene su forma plena.

Alguno y ninguno se han creado a partir de uno por lo que admiten variaciones de género y número; sus formas de masculino singular, cuando preceden a un sustantivo, sufren apócope: algún puente, ningún niño. Véase Apócope.

Cualquiera pierde también una sílaba antepuesto al sustantivo, sea cual sea su género: cualquier cosa y admite también plural: cualesquier, cualesquiera.

Mismo, tanto, mucho y poco pueden tomar morfemas de superlativo y de diminutivo: Fueron muchísimos jóvenes, Era el mismísimo diablo, Ahora mismito vengo.

2.2

Función de los adjetivos indefinidos

Los indefinidos pueden funcionar como determinantes o adyacentes de un sustantivo: ‘algunas cosas’ me parecen bien; modificar a un adjetivo o a un adverbio: es menos alegre, corre bastante más, o hacer la misma función que un adverbio: miente mucho, habla poco. Algunos son compatibles con otros adjetivos: ninguna otra cosa me interesa tanto como ésta.

Propio, mucho y poco entran en combinación con artículos y otros determinantes: La propia casa, el mucho ambicionar, tu poco aguante; los dos últimos admiten complementos preposicionales.

Todo y sus variantes pueden preceder a los pronombres personales, demostrativos y posesivos: Todo él, toda suya; dentro del sintagma nominal, anteceden al artículo o a otros adjetivos: Todos los días, todas estas cosas.

Las formas uno y otro establecen una correlación en frases como reía el uno, lloraba el otro.

Los pronombres hacen las mismas funciones que un sustantivo: sujeto: ‘alguno’ quiso ayudarme, complemento directo: quiero ‘muchas’, complemento indirecto: no regaló su libro ‘a nadie’, complemento circunstancial: haré el trabajo ‘con cualquiera...’ En ciertos casos son complementados por adjetivos: le ofreció ‘algo bueno’, participios: no quiero nada tocado por él, sintagmas preposicionales: tengo ‘algo de eso en el almacén’, u oraciones adjetivas o de relativo: ‘nadie que sea sensato’ dice esas cosas.

2.3

Significación

Tienen un significado impreciso, de ahí el nombre de indefinidos, pero algunos indican una cantidad, por lo que se les llama también cuantitativos, mientras que otros como mismo señalan la identidad; alguien y nadie hacen referencia a la existencia o inexistencia de una o varias personas. Del mismo modo, los pronombres aluden a personas o cosas indefinidas, bien por desconocimiento o por desinterés hacia ello y engloban tanto al singular como al plural: ¿Contamos con alguien? - Sí con una/ocho personas.

Uno tiene al mismo tiempo un carácter numérico e indiferenciador, reforzado a veces con elementos como al menos, siquiera, solo, por lo menos: quiero por lo menos uno. En oraciones como dame uno u otro, mantiene un significado anafórico, equivalente a un demostrativo. Como determinante uno en algunas frases tiene un significado tipificador: se comporta como un necio.

Mismo es un identificador: era el mismo plan de todos los años, que queda intensificado cuando aparece con pronombres personales, nombres de personas o adverbios: yo mismo lo haré; era el mismísimo Juan; lo encontré allí mismo. Forma parte de locuciones adverbiales: lo hice del mismo modo.

El indefinido propio, sinónimo de mismo, tiene un uso muy limitado en nuestros días: el propio Luis; hizo lo propio. Ante un sustantivo presenta un valor enfático: Me lo dijo en mi propia cara.

Alguno alterna el significado positivo: compramos algunas cosas, con el negativo en construcciones como en modo alguno, en sitio alguno, en las que, situado tras el sustantivo, es intercambiable con ninguno.

Cualquiera adquiere un matiz despectivo, de persona de poca importancia o indigna, en frases como es un/a cualquiera.

Otro tiene a veces valor demostrativo: no quiero éste sino el otro, pero también se utiliza para autorizar una cita de alguien desconocido o que por alguna razón no se quiere nombrar: como dijo otro..., y en construcciones como otro que tal, en las que tiene un sentido identificativo o de semejanza. Nadie y nada tienen un significado negativo, por lo que delante de un verbo son incompatibles con el adverbio de negación no.

Tal, utilizado como determinante, equivale a un demostrativo: expresó tales cosas; en construcciones consecutivas y comparativas tiene un valor ponderativo: son tales sus faltas que habrá de corregirse. Aparece también en construcciones locutivas, refranes o frases hechas: ser tal para cual, como si tal cosa, tal vez lo haga.

Tanto tiene un significado intensivo: Me desagrada tanta música, tanto baile y tanto ruido.

Varios indica únicamente pluralidad: Transcurrieron varios días.

Mucho y poco presentan una valoración objetiva: Mucho vino, poco pan.