Distribución animal

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Distribución animal

 

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INTRODUCCIÓN

Los principales biomas de la Tierra

Los principales biomas de la Tierra

La distribución geográfica de la vida animal depende de numerosos factores físicos y biológicos. La distribución de muchos animales se ajusta al clima y la vegetación dominante (bioma). El bioma constituye el marco básico del ecosistema. Los principales tipos de biomas, como tundra, taiga, desierto, chaparral, marjal y bosque, albergan comunidades animales características.

 

Distribución animal, distribución geográfica de la vida animal sobre la Tierra. Su estudio se denomina zoogeografía. Entre los animales la tolerancia a las condiciones del medio varía mucho; algunos pueden sobrevivir en diversos tipos de hábitats, mientras que otros mueren cuando se les aparta de su entorno natural. A excepción del ser humano, que puede adaptarse a cualquier medio gracias a que es capaz de provocar cambios artificiales en ese medio, ningún otro animal es capaz de sobrevivir en un medio totalmente extraño; los animales precisan de un proceso de adaptación que puede durar varias generaciones. Las interacciones específicas de los animales con su medio son el objeto de estudio de la Ecología. Los zoógrafos estudian la distribución de la vida animal utilizando principios ecológicos para explicar los modelos de dicha distribución.

Los hábitats de los animales pueden clasificarse de forma simple en acuáticos o terrestres. Las aves se incluyen en un hábitat acuático o terrestre en función del lugar en el que transcurre la mayor parte de su ciclo vital. La distribución de los animales acuáticos se subdivide en hábitats de agua salada y de agua dulce.

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ANIMALES DE AGUA SALADA

Aunque algunas especies de ballenas y de peces depredadores se distribuyen en todos los océanos, la mayoría de los animales que viven en océanos y mares están limitados a unas áreas climáticas relativamente definidas. En general, los animales no abandonan su zona climática y, cuando una zona está dividida por masas terrestres, evitan el paso a otras masas de agua dentro de la misma zona.

Las condiciones medio ambientales en las aguas oceánicas son muy diferentes según el nivel de profundidad. La temperatura del agua, al igual que la cantidad de luz, desciende y la presión aumenta a medida que aumenta la profundidad. Las posibilidades de alimentarse, que dependen del número y tipo de plantas y animales que existan, varían también mucho con la profundidad. Suponiendo que exista una relativa uniformidad de temperatura, presión y condiciones alimentarias, los hábitats de agua salada pueden ser divididos en tres zonas: nerítica, pelágica y abisal. La zona nerítica incluye las regiones costeras de océanos y mares, desde la orilla del mar hasta una profundidad de aproximadamente 200 m; es, con diferencia, la zona biológicamente más rica. La población animal incluye una gran cantidad de seres vivos propios de la zona de orilla como corales, mejillones, artrópodos superiores y peces. La zona pelágica comprende la columna de agua del mar abierto que se sitúa más allá de la plataforma continental. En la zona pelágica viven organismos planctónicos y animales, como las medusas y los peces, que son capaces de nadar. La zona abisal es el fondo oscuro y profundo del océano, a partir de los 2.000 m de profundidad. Esta región carece prácticamente de vida vegetal, pero muchos habitantes abisales, como los cangrejos, se alimentan de organismos muertos que se hunden desde la superficie. En este entorno, las comunidades de plantas y animales que viven en las grietas hidrotermales, donde la cadena alimenticia se basa en bacterias que digieren azufre, son únicas. Véase también Comunidades marinas; Fauna abisal.

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ANIMALES DE AGUA DULCE

La composición de las comunidades de agua dulce depende más del clima que la de las comunidades de agua salada. Los océanos cubren vastas extensiones y se entremezclan entre ellos; esto no ocurre con las masas de agua dulce. Por esta razón, la propagación de las especies de agua dulce está mucho más limitada que la de las especies de agua salada. La variación en la composición química es mayor en las aguas del interior que en las de los océanos, ya que los minerales disueltos en el agua dulce no pueden dispersarse en áreas tan extensas como en aquéllos. Sin embargo, considerando estas limitaciones, existen dos grandes divisiones de las aguas dulces del interior: aguas corrientes y aguas estancadas. En general, las primeras constituyen los hábitats lóticos. La rapidez de las corrientes en las aguas libres requiere que los animales sean grandes nadadores (como el salmón), habitantes de las profundidades (como el cangrejo de río), o formas que pueden fijarse a las rocas, plantas acuáticas, o detritos (como la sanguijuela). Las aguas estancadas constituyen los hábitats lénticos que experimentan pequeñas fluctuaciones, de modo que las formas sedentarias y de natación lenta son abundantes en estas zonas. Estos hábitats reúnen una mayor cantidad de detritos orgánicos que los hábitats lóticos, lo que hace posible la existencia de poblaciones vegetales tan grandes como para facilitar un aporte abundante de alimentos a la población animal. Véase también Comunidades de agua dulce.

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ANIMALES TERRESTRES

Regiones zoogeográficas

Regiones zoogeográficas

Las tierras emergidas se clasifican en seis regiones zoogeográficas, cada una de las cuales tiene una fauna característica. Dentro de estas regiones, los animales se agrupan por los hábitats que ocupan. La preferencia de un animal por cierto hábitat depende de muchos factores, como alimento y protección natural frente a los depredadores.

 

Al igual que en los animales acuáticos, la distribución de los animales terrestres está limitada por las condiciones del medio ambiente. Las más restrictivas son la separación de masas de tierra por agua, cadenas montañosas elevadas, y zonas desérticas amplias. Una isla puede contar con una fauna muy distinta a la de un continente cercano. Por ejemplo, en la isla de Madagascar, no existen mamíferos grandes, aunque hay varias familias de primates que están confinadas total o parcialmente en la isla, y más de 100 especies endémicas de pájaros que no existen en ningún otro lugar.

Las zonas terrestres del mundo están divididas en seis zonas geográficas, cada una con una fauna diferente: 1) la región paleártica que comprende Europa, Asia al norte del Himalaya, y las costas septentrionales y desiertos de África; 2) la región oriental, que abarca la India, Myanmar, Tailandia, Indonesia, y las islas Filipinas; 3) la región etíope, que incluye el África subsahariano; 4) la región australiana, que comprende Australia, Nueva Zelanda, Nueva Guinea y las islas de Oceanía; 5) la región neártica, que comprende Groenlandia y todo Norteamérica al norte de la ciudad de México 6) y la región neotropical, que abarca el sur de México, las Antillas, Centroamérica y toda Sudamérica. Dentro de estos límites los animales se agrupan de acuerdo al área específica que ocupan como llanuras, desiertos o bosques. El hábitat de un animal terrestre está determinado fundamentalmente por variables como la cantidad de alimento disponible y la presencia de lugares adecuados para reproducirse.